
La modalidad de las múltiples ventajas
En esta sección de la Unión de Federaciones Deportivas Vascas-Euskal Kirol Federazioen Batasuna vamos a resaltar esta vez las múltiples ventajas de practicar un deporte tan completo como es el triatlón, que cuenta con diferentes clubes en el País Vasco y del que os podéis informar en la Federación Vasca. Es cierto que supone una especialidad algo exigente y con una necesaria dedicación, pero la primera conclusión a primera vista es que supone un entrenamiento de todo el cuerpo, ya que al practicar el triatlón se fortalecen todos los grupos musculares. Así, la natación ayuda en la parte superior del cuerpo, mientras que el ciclismo y el running contribuyen a desarrollar una fuerza corporal más baja. Se desarrollan así los músculos, se amplía la fuerza y se tonifica todo el cuerpo. Además, es lógico que se pierda peso, ya que la combinación de las modalidades citadas de natación, ciclismo y correr, ese entrenamiento tan completo y cruzado -y satisfactorio- depara estar mucho más en forma y quemar grandes cantidades de grasa de todas las partes del cuerpo.
También nos proporciona una mayor energía, debido al aumento de la actividad y, por ejemplo, en el cambio en las dietas, que ayudan a mejorar la productividad a la hora de practicarlo. Aunque algunas sesiones planteadas de entrenamiento son complicadas de superar, y obviamente se nota bastante cansancio, los niveles de energía en general van a ser mucho más altos. La práctica a la vez del ciclismo, running y natación ayuda a reducir la presión arterial, a prevenir la obesidad y la diabetes, así como las enfermedades cardiovasculares, otras enfermedades graves y hasta la depresión. Es decir, el triatlón nos hace sentir bien. Se lee en algunos foros que los-as triatletas tienen los corazones más grandes y una frecuencia cardíaca un 17% por debajo de la media, algo que ofrece una ventaja en la salud para tratar de vivir más y mejor. Y es que una persona se siente así bastante más joven.
Además de notar esa pérdida de peso, el cuerpo recibe unas nuevas oportunidades según las edades. Siempre hay una manera de darle la vuelta a situaciones difíciles con unos programas de entrenamiento cada vez más suaves, que pueden partir de cero hasta convertirse en un gran triatleta con un cuerpo fortalecido. Y es que cada aspecto de una prueba o entrenamiento de triatlón ofrece sus propios beneficios para la salud, lo que ayuda a moldear el cuerpo. La natación establece esa mejor definición en la parte superior del cuerpo y mejora la flexibilidad, mientras que la carrera desarrolla los músculos largos y delgados, y el ciclismo tonifica la parte inferior de nuestro cuerpo mientras, a la vez, se fortalece. El entrenamiento para hacer triatlón ayudará a tratar de comer mejor, llevando una dieta equilibrada y alimentando el cuerpo con aquellos productos que proporcionan energía
para alcanzar todos los objetivos. Otro asunto importante es que, cuando se comienza a mejorar la salud, también se empieza a mejorar la perspectiva sobre lo que se puede lograr y hasta dónde se puede esforzar una persona marcándose retos.
Se comienza a notar así un mayor nivel de confianza y una diferencia en la manera en que también los demás lo perciben. Completar un triatlón supone algo increíble, por lo que da una mayor fuerza y fe en uno mismo. Las personas que lo practican se sienten más seguras y descubren aspectos que antes desconocían. Cuando uno se limita a practicar un solo deporte, running por ejemplo, se castigan las mismas partes del cuerpo, lo que da lugar a lesiones comunes y habituales. Y con la práctica del triatlón, el esfuerzo se hace en tres deportes diferentes, cada uno centrado en distintas partes del cuerpo, restando así el estrés y carga constante de un área en particular. Por lo tanto, con un método de acondicionamiento físico más equilibrado como el del triatlón, se puede disfrutar sin demasiadas lesiones durante más tiempo, lo que conduce a sentir menos dolor y un cuerpo más fuerte. Practicar triatlón puede cambiar tu vida y la forma de verte.
Y es que, cuando comienzas a practicar el triatlón te das cuenta de que, con trabajo, esfuerzo, ilusión y compromiso, cualquier cosa es posible. Además, si se realiza con el equipo, la satisfacción y sensaciones son mucho mejores. El entrenar para un triatlón agudiza la concentración y mejora la productividad. Y nos adaptamos a los cambios en las tres modalidades, porque con ello reducimos el estrés y le perdemos el miedo a las nuevas situaciones, algo que es extrapolable a nuestra vida diaria. Nos mantenemos firmes en nuestra ilusión de entrenar cada día, y eso es motivación. Y el triatlón hace crecer nuestra autoestima. Nos creemos que todo es posible. Un-a triatleta es, por naturaleza, una persona feliz.