Los meses de julio y agosto concentran el mayor volumen de desplazamientos por carretera en España. Según datos de la Dirección General de Tráfico, en periodos vacacionales se superan con frecuencia los 90 millones de movimientos de largo y medio recorrido. A esto se suman los trayectos cortos por carreteras secundarias, el aumento de ciclistas y peatones, y las condiciones de calor que afectan tanto al vehículo como al conductor. Una buena planificación y unos hábitos sencillos reducen de forma significativa el riesgo de incidentes.
1. Planificar la ruta y los descansos
Antes de salir, conviene consultar el estado de las carreteras y las predicciones de tráfico. Las herramientas oficiales de la DGT y las aplicaciones de navegación permiten conocer retenciones en tiempo real y elegir itinerarios alternativos. Es especialmente útil evitar los cambios de quincena (sobre todo el 15 de agosto por ser festivo) y las tardes y/o noches de domingo, cuando se produce el regreso masivo a los núcleos urbanos.
El descanso es fundamental. Se recomienda detenerse al menos cada dos horas o cada 200 kilómetros para estirar las piernas, hidratarse y recuperar la atención. Conducir de noche o en las horas de máximo calor (normalmente entre las 13:00h y las 17:00h) eleva la fatiga, por lo que, si es posible, conviene programar los tramos más largos en las primeras horas de la mañana o a última hora de la tarde.
2. Conducir con calor: efectos y precauciones
El calor afecta directamente a la capacidad de conducción. Estudios de seguridad vial muestran que a partir de los 25-27 °C en el habitáculo aumenta la somnolencia y disminuye la atención.
Por encima de los 35 °C, el rendimiento del conductor se asemeja al que presenta con una alcoholemia cercana a 0,5 g/l. La temperatura ideal en el interior del vehículo se sitúa entre 21 y 23 °C.
Para mantenerla:
- Utilice el aire acondicionado de forma progresiva (no lo ponga al máximo de golpe).
- Ventile el coche unos minutos antes de subir si ha estado aparcado al
- Beba agua con frecuencia, aunque no sienta
- Evite comidas pesadas que favorezcan el sueño.
Además, el calor puede provocar fallos mecánicos: revise el nivel de refrigerante, el estado de los neumáticos y el funcionamiento del sistema de refrigeración antes de iniciar el viaje.
3. Normas básicas al volante
- Respete los límites de velocidad y mantenga la distancia de seguridad. En verano el tráfico es más denso y las reacciones de otros conductores pueden ser más lentas.
- No consuma alcohol si va a Si alguien del grupo ha bebido, asuma la responsabilidad de impedirle ponerse al volante. Importante en este apartado recordar que la única tasa de alcoholemia segura es 0.
- Apague el teléfono móvil o active el modo Ni el conductor ni los pasajeros deben distraerse con el móvil o el navegador.
- Todos los ocupantes deben llevar el cinturón abrochado. Los menores viajarán siempre en sistemas de retención infantil homologados y adecuados a su peso y talla.
- Antes de abrir la puerta, mire hacia atrás (técnica “a la holandesa”: usar la mano contraria obliga a girar el cuerpo y comprobar que no se acerca ningún vehículo, ciclista o peatón).
4. Equipaje, mascotas y elementos de seguridad
Coloque los objetos pesados en la parte inferior y central del maletero, bien anclados. Si los asientos traseros van vacíos, abroche sus cinturones para evitar que el equipaje se desplace hacia adelante en caso de frenazo.
Las mascotas deben viajar sujetas (transportín, arnés o cinturón específico) y separadas del conductor. Un animal suelto de apenas 4 kg puede convertirse en un proyectil de más de 200 kg de fuerza en un impacto a 60 km/h.
En el vehículo deben estar siempre disponibles:
- Chaleco reflectante, obligatorio uno, pero recomendable llevar al menos dos.
- Luz de emergencia V-16, obligatoria a partir de 2026 y triángulos de señalización si viajas fuera de España.
- Documentación en regla: permiso de circulación, seguro en vigor e ITV
- Un juego de llaves de repuesto en poder de otro
5. Calzado y ropa adecuados
Utilice ropa ligera que no limite los movimientos, calzado cerrado y cómodo que permita pisar correctamente los pedales. Las chanclas y los tacones dificultan el control del vehículo y están desaconsejados.
Con estas medidas sencillas se contribuye a reducir la siniestralidad en uno de los periodos de mayor movilidad del año.
Un viaje bien planificado y una conducción preventiva y atenta permiten disfrutar de las vacaciones con mayor seguridad.
Feliz verano y buen viaje.
