Durante años, en la Prevención de Riesgos Laborales (PRL) nos hemos centrado casi exclusivamente en variables biomecánicas externas: la altura de la pantalla, el diseño de la silla o los grados exactos de flexión lumbar. Sin embargo, con esta visión arquitectónica del cuerpo humano, estamos pasando por alto uno de los biomarcadores más fiables, económicos y precisos que existen para evaluar la salud global de una persona trabajadora: la fuerza de agarre.
Si queremos adelantarnos a la patología, quizás debamos mirar un poco menos la silla y empezar a medir más la capacidad del individuo.
El concepto del termómetro: Correlación vs. Causalidad
Antes de continuar, debemos ser honestos y rigurosos con los datos. Tener poca fuerza en la mano no causa directamente accidentes como que te caiga un martillo en el pie ni contagios virales. Se trata de una correlación clínica fuerte, no de causalidad directa.
Piensa en un termómetro: si marca 39ºC, sabemos que hay un problema serio, pero el termómetro no causa la fiebre; simplemente indica que hay una infección subyacente. Y al igual que no debemos dar por hecho que bajar la fiebre (por ejemplo, con medicación) soluciona la infección real, todavía no sabemos con certeza (y los investigadores debemos investigarlo más a fondo) si mejorar aisladamente la fuerza de prensión manual soluciona la vulnerabilidad del trabajador o no. Lo que sí sabemos es que la fuerza de agarre medida con dinamometría actúa como un chivato, un biomarcador sistémico.
Lo que nos dicen los datos: Enfermedad y Absentismo
El músculo no es solo un conjunto de cables que tiran de los huesos; es el órgano endocrino más grande del cuerpo. Cuando su función decae (dinapenia), el impacto es global. La evidencia nos arroja dos realidades principales para la salud laboral:
- Mayor propensión a enfermar (Vulnerabilidad biológica):Una baja dinamometría correlaciona de manera directa con un mayor riesgo de multimorbilidad y niveles más altos de inflamación sistémica. Elmacroestudio PURE (Prospective Urban Rural Epidemiology), que evaluó a casi 140.000 adultos, demostró que la fuerza de prensión manual es un predictor de mortalidad cardiovascular y general más fuerte que la propia presión arterial sistólica. A nivel clínico, un trabajador con menor fuerza de agarre tiene un «colchón» fisiológico mucho más fino frente al estrés biológico, lo que empeora su recuperación tisular y prolonga cualquier proceso de enfermedad.
- Mayor riesgo de accidente y baja laboral (principalmente por fatiga):La lesión suele aparecer cuando la demanda del entorno supera la capacidad física del individuo. Estudios prospectivos masivos, como los realizados a través de la cohorte europea SHARE (Surveyof Health, Ageing and Retirement in Europe), han evidenciado que una baja fuerza de agarre aumenta significativamente el riesgo de desarrollar limitaciones en el trabajo y acabar en una baja laboral prolongada.
El mecanismo puede ser el siguiente: si la fuerza máxima de un trabajador es baja, cualquier requerimiento físico de su puesto (manipular cargas, teclear o mantener la postura sedente) le exigirá un porcentaje mucho mayor de su capacidad disponible. Trabajar constantemente en umbrales de esfuerzo relativos altos genera fatiga alta. Esta fatiga merma el trabajo fino, reduce los tiempos de reacción y empeora el control del movimiento. Es este fallo de coordinación, mantenido en el tiempo, el que detona la sobrecarga (trastorno musculoesquelético) o el error que termina en accidente.
Conclusión
Evaluar la ergonomía del mobiliario es necesario, pero no podemos olvidar que el cuerpo es un organismo diseñado para la carga. La fuerza es salud, y la debilidad es un riesgo laboral en sí misma. Como técnicos en prevención, utilizar el «termómetro» de la dinamometría nos permite dejar de basarnos únicamente en la percepción subjetiva para empezar a medir realidades biológicas.
La prevención del futuro no consistirá únicamente en adaptar el entorno a la persona, sino en medir, fomentar y proteger la capacidad funcional del trabajador para que tolere su entorno de forma segura.
Bibliografía
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