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La biomecánica como herramienta clave en rehabilitación

Entrevistamos a la Dra. Eva Lomas, especialista en Medicina Física y Rehabilitación y responsable del Laboratorio de Biomecánica de Mutualia, para conocer el papel de la biomecánica en la práctica clínica actual.

El laboratorio de biomecánica es el conjunto de equipos diseñados para medir de forma objetiva la función del paciente, es decir, objetivar y poner números a esa función. Antes, en consulta, podíamos decir si un paciente cojeaba «un poco» o «mucho», pero gracias a la tecnología y la biomecánica, ahora se puede poner un número al movimiento y a la función. Esto nos permite mejorar tanto la valoración como la toma de decisiones clínicas.  

Mi interés por la biomecánica comenzó durante la especialidad de Medicina Física y Rehabilitación en el Hospital de Basurto, de la mano del Dr. Félix Araluce, quien despertó en mí la curiosidad por este campo. A partir de ahí, empecé a formarme en análisis de la marcha y a descubrir las posibilidades que ofrecía la biomecánica para valorar la función de los pacientes, tanto neurológicos como musculoesqueléticos. 

Al finalizar la especialidad, conocí al Dr. Luis Arsuaga, entonces jefe de servicio de la antigua Mutua Vizcaya, hoy Mutualia, quien apostó firmemente por la biomecánica. Él ya disponía de equipos de dinamometría para medir la fuerza y promovió el desarrollo de esta línea de trabajo. A partir de ahí, comenzamos a colaborar con el Instituto de Biomecánica de Valencia y se sentaron las bases del laboratorio tal y como lo conocemos hoy. 

La evolución ha sido muy rápida, especialmente en términos tecnológicos. En los inicios, los análisis eran mucho más lentos, hacíamos fotogrametría, poníamos marcadores en los pacientes, teníamos que ir fotograma a fotograma, es decir, segundo a segundo, viendo cómo era el gesto de las articulaciones, cómo se desarrollaba la manera de andar de los pacientes. 

“Hoy en día, la tecnología nos permite realizar análisis mucho más rápidos e integrar diferentes sistemas: no solo medimos movimiento y fuerza, sino también la actividad muscular mediante electromiografía de superficie. Además, hemos pasado de estudios más analíticos a la valoración de funciones complejas, como caminar, subir escaleras o levantar cargas.” 

A diferencia de otras pruebas como una radiografía o una analítica, la biomecánica analiza el movimiento en acción. Esto implica factores como la colaboración del paciente o su estado en ese momento, lo que la convierte en una prueba dinámica y complementaria a la exploración clínica, que sigue siendo la base fundamental de la actuación médica. 

“El objetivo del grupo de trabajo de biomecánica, del que yo soy coordinadora a nivel nacional de la SERMEF, es conectar a los profesionales interesados en biomecánica para compartir experiencias, conocimiento y fomentar su progreso.” 

Trabajamos en red con distintos hospitales, como Virgen del Rocío en Sevilla; mutuas, como Egarsat con el Dr. Quim Chaler, un experto en biomecánica, también con el Hospital de Basurto… Organizamos jornadas, intercambiamos experiencias y promovemos la investigación con el objetivo principal de impulsar el avance de la biomecánica a través de la colaboración. 

El objetivo principal, tanto dentro de una mutua como en un hospital, es objetivar el movimiento. Mientras que el dolor es una percepción subjetiva, ya que lo que a mí me duele mucho, a ti te puede no doler tanto, la función puede medirse y cuantificarse.  

Y ello supone una ayuda extraordinaria en el seguimiento de los pacientes, ya que permite comparar su evolución a lo largo del tiempo con datos objetivos, y en base a esa información tomar decisiones clínicas con mayor precisión. 

Las pruebas se dirigen tanto a clientes internos como externos.  

A nivel interno, los servicios de traumatología, atención primaria y rehabilitación solicitan estas valoraciones cuando consideran que pueden aportar información relevante sobre la función del paciente. 

También se utilizan en el ámbito de la comisión de valoración, organismo colegiado que dispone Mutualia, donde aporta información complementaria objetiva para valorar situaciones como la capacidad funcional o el grado de incapacidad. 

A nivel externo, recibimos solicitudes de otras mutuas y del INSS, que valoran especialmente la objetividad y el rigor de este tipo de estudios. 

“Está especialmente indicada en situaciones que requieran valorar la evolución de los pacientes, cuando es necesario tomar decisiones clínicas basadas en su capacidad funcional.” 

Permite valorar si existe mejoría, si el proceso se ha estabilizado o si el paciente está en condiciones de reincorporarse a su actividad laboral. En este sentido, aporta una información clave para ser más precisos y justos en la toma de decisiones. 

Aunque no trabajamos exclusivamente en el ámbito deportivo, sí tiene una aplicación directa en profesionales en los que su actividad profesional conlleva actividad deportiva en su entorno de trabajo, como la policía o la Ertzaintza. 

“En lesiones como la del ligamento cruzado anterior, la biomecánica es especialmente útil para valorar aspectos como la simetría de fuerzas, la estabilidad o el equilibrio. Estos parámetros son fundamentales para decidir tanto el tratamiento —quirúrgico o no— como el momento adecuado para el retorno a la actividad.” 

Además, hay una serie de criterios, como los criterios de Cooper que unidos a la valoración biomecánica nos van a proporcionar una información para poder decidir cuándo el paciente esté apto para la readaptación a su entrenamiento, o actividad deportiva de alto rendimiento, o incluso decidir si una lesión de ligamento cruzado anterior es quirúrgica o no.  

Actualmente, uno de los principales desafíos es poder integrar mejor los distintos equipos y sistemas de análisis. 

Estamos trabajando especialmente en el estudio de la actividad muscular mediante electromiografía de superficie, con el objetivo de mejorar el análisis de la calidad del movimiento. También seguimos desarrollando estudios de marcha con fotogrametría y ampliando nuevas líneas de investigación, de hecho, ya estamos trabajando en un estudio de investigación para patología de rodilla.  

La investigación es clave para seguir avanzando, compartir ese conocimiento en jornadas y congresos y poder aplicarlo después en nuestros pacientes. 

El pasado 6 de marzo hemos participado en el Hospital de Cruces en las Jornadas de Euskal Herria de Medicina Física y Rehabilitación para dar a conocer cómo aplicamos el equipamiento de biomecánica en la consulta de Rehabilitación. Presentamos estudios de marcha, de equilibro y de dinamometría con el objetivo de darlo a conocer no sólo en el entorno de las mutuas sino también en la sanidad pública, ya que son herramientas en las que el especialista en rehabilitación está interesado en utilizar para poder valorar mejor a los pacientes y hacer un seguimiento evolutivo más eficaz. 

En junio participaréis también en el 64 Congreso de la SERMEF (Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física), ¿qué supone esta participación? 

Vamos a participar dentro del área de trabajo del grupo de biomecánica con varias ponencias en base a qué no hacer en biomecánica. Ello es muy interesante porque va dirigido a hospitales, servicio público, clínicas privadas, es decir, presentar las buenas prácticas en biomecánica. Y es fundamental para poder aunar criterios a nivel nacional, hablar de las buenas maneras, ya que es muy importante dentro de una subespecialización. También vamos a presentar un trabajo de dinamometría en fracturas de muñeca, y participaremos también en el taller de lesión del ligamento cruzado anterior en contexto deportivo. 

Considero que todas las nuevas tecnologías están marcando el futuro de las especialidades. La rehabilitación está evolucionando claramente hacia un modelo más tecnológico, personalizado y centrado en el paciente. 

Nosotros en concreto tenemos muy presente desde hace ya dos años la tele-rehabilitación, que permite hacer un seguimiento de los pacientes en su domicilio, monitorizar su evolución y tomar decisiones con más información.  

“El objetivo es mejorar la asistencia centrada en el paciente y poder ofrecer rehabilitación a quien realmente la necesita, optimizando los medios y evitando que nadie se quede por ejemplo esperando poder iniciar un tratamiento rehabilitador.” 

Eso es lo que, en mi opinión, no debiera pasar; creo que es importante ser responsables con los recursos que tenemos y utilizarlos de la mejor manera posible.

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