Montaña: La necesaria desconexión con el senderismo

Estamos ya cerca del final, posiblemente, del verano más atípico de nuestras vidas. Y muchas personas han decidido acudir más que nunca durante estos meses a la montaña, ese fantástico lugar donde poder sentirnos bien, respirar y disfrutar en estos tiempos de incertidumbre. Es, sin duda, una de las mejores medicinas. En nuestro territorio somos muy afortunados-as por contar con muchas y bellas montañas y recorridos de todo tipo: sencillos y más complicados, según capacidades y elecciones.

El senderismo es una de las especialidades más accesibles para practicar, además de ser muy divertido, beneficioso y de poder compartirlo con la familia y nuestras amistades. Lo primero es elegir y plantear bien la ruta escogida, según el nivel de exigencia, además de llevar, por supuesto, una ropa y calzado apropiados, así como unos bastones si se tiene problemas con las rodillas, en particular si hay descensos pronunciados. También es necesaria la crema solar en caso de días de mucho calor, así como una gorra y la siempre necesaria botella de agua. Comienza lo bueno. Empezamos a desconectar de la rutina, a olvidarnos de los problemas que nos persiguen y de las preocupaciones que se ciernen sobre nosotros en este año. La mente se relaja. Estamos ya más pendientes del aire fresco, de la tranquilidad, de la hermosa naturaleza de nuestros montes, de la desconexión… En este verano podemos descansar del ritmo de vida que llevamos y nos planteamos una pausa ante el estrés que nos suele azotar. Una manera más que saludable de arrinconar esto es acudir a la montaña, que nos aporta beneficios para la salud al hacer ejercicio, olvidarnos del mundanal ruido y estar en contacto con la naturaleza, con su fauna y su flora. Es un placer para todos los sentidos. Con una vuelta por la montaña -cada uno sabe los kilómetros que puede realizar- se descargan tensiones y cargamos energía. Mantenemos, además, nuestra forma física y mejora la salud cardiovascular. Respiramos el aire puro de la montaña permitiendo que nuestros pulmones se purifiquen, evitando unas posibles enfermedades respiratorias. Estamos lejos de la odiosa rutina y de las prisas, contactamos con la naturaleza y hasta nos puede ayudar a pensar más relajados y a tomar decisiones. Puede haber cansancio físico, sí, pero difícilmente será mental, al dejar atrás la ansiedad o la negatividad que a veces nos persigue. En esos caminos por nuestras montañas nos encontramos con árboles de todo

tipo y con diferentes tipos de animales. En varios estudios, investigadores han demostrado que pasar tiempo en la naturaleza afecta positivamente para no agobiarnos, y han afirmado que el senderismo reduce los pensamientos obsesivos y negativos. Encontraron que aquellos que caminaban durante dos horas en un entorno natural reportaron menores niveles de ‘mala onda’, e indicaron que nuestro mundo se está urbanizando cada vez más y que ello está conectado a la depresión y a otros tipos de enfermedades mentales. Por eso, salir de vez en cuando de este entorno urbano para pasar tiempo en el monte, donde hay menos factores estresantes, menos ruido y menos distracciones, es una de las ventajas para nuestra salud mental. Hacer senderismo es una muy buena forma de ejercitarse y puede hacer quemar entre 400 y 700 calorías a la hora, según la dificultad del trayecto escogido. Otro beneficio añadido es que no es tan exigente como otras modalidades como correr. El contacto con la montaña aporta mucho bienestar, tanto para el cuerpo como para la mente, necesarios en esta época tan extraña de nuestra existencia. Y es que al caminar por la montaña aumenta la producción de endorfinas, las hormonas de la felicidad, y nos convertimos en personas más positivas, seguras y con menos opciones de deprimirnos. Caminar de forma habitual ayuda también a fortalecer las rodillas y los tobillos, relaja la espalda de posibles tensiones y sobrecargas, ayuda a disminuir el colesterol y glucosa en la sangre, y aumenta la densidad ósea, por lo que resulta una actividad recomendable para las personas mayores. Además, se pueden adquirir conocimientos para comprender y conocer mejor a la naturaleza. Desde esta sección de la Unión de Federaciones Deportivas Vascas-Euskal Kirol Federazioen Batasuna, os invitamos a elegir vuestras rutas